Aventuras cuyescas en el dentista

Febrero 3, 2010, publicado por El Cuy a las 10:39 pm

Bueno, comenzaré mi historia de hoy contándoles que su humilde servidor, el Cuy, es el número 1 para morderse y lastimarse la boca por dentro. Me imagino que mis cuyescos dientes tienen alguna deformidad genética, que me hace consumir pedazos de mis labios junto con los alimentos que ingiero. Es así que hace 1 semana aproximadamente, procedí a sacarme la mitad del labio a mordidas de una manera inconcebible.

Y bueno, el anterior fin de semana tuve un dolor terrible. Alguna vez hablé ya sobre los dolores más feos que existen en esta vida, y déjenme decirles que la tortura física por la que atravesé estos dos días ha sido un verdadero calvario (incluso pensé que iba a salirme un gremlin del labio, porque una mujer me dijo “Los dolores de parto son horrriiiiiiibles!!”, y me imaginé que mi labio podía estar en labor de parto)(ah, por cierto, usualmente los comentarios sobre los dolores de parto vienen de mujeres que NO han dado a luz. A diferencia de los hombres que te dicen que han recibido un golpe en los INDAVES, lo cual tiene un 90% de probabilidad de suceder hasta la edad de 20 años, jojo)

En fin, dejo de divagar (no mentira, sí voy a divagar un poquito más). Aparte del engendro creciendo en mi labio, descubrí una cavidad en una de mis muelas, que no me dejaba comer. O sea todo un desastre este individuo, dirán ustedes… Y sí, no les niego nada, jojo.

Realicé mi llamada al centro de salud en el que estoy asegurado (ni saben, este cuy tiene la vida asegurada, muy valioso se supone que soy, jojojo), y me dieron cita para el primer día laborable luego de ese, es decir el lunes (el día en que históricamente han ocurrido las atrocidades más grandes de la humanidad - todo es culpa del lunes).

Es así que madrugué al centro de salud, esperando encontrarme con la doctorita que casi siempre me atiende en este sitio, que tiene una apariencia similar a la siguiente:

zombie

Si alguna vez revivo como zombie le pido el teléfono

Entonces iba yo taciturno, meditabundo, patidifuso, rodillialsuelo pensando en que este iba a ser un mal día, y que iba a ver al cuco ese en el consultorio. Y encima el cuco iba a estar armado con un micro-taladro. Y que ese micro-taladro iba a perforar mis dientes. Es en esos momentos cuando uno comienza a tratar de consolarse pensando en conejitos, ositos, majin buu muriendo en dragon ball, el chavo del ocho siendo expulsado de la vecindad por ratero, el mismo chavo del ocho botado en la vecindad cuando se fueron a acapulco, etc etc etc. Y es ahí cuando uno se dice: “Sí, en realidad este no va a ser un día tan malo…”

Resulta que llegué al consultorio con un severo dolor de hocico por culpa de mis propios dientes, y una muchachuela me pidió que espere sentado en una salita de espera. Es así que lentamente ví abrirse la puerta del consultorio, esperando lo peor…

No cuco, no me comas, NO ME CO... Estem... Holaaaaa ENFERMERAAAA!

No cuco, no me comas, NO ME CO... Estem... Holaaaaa ENFERMERAAAA!

Ví a un ser angelical saliendo por esa puerta… La doctorita que me atendía a mí había cambiado… Digo, le habían cambiado! (y sí, yo sé que la de la foto es enfermera, pero la búsqueda “sexy doctor” en google no me dio resultado, jojo). Es así que sentí la anestesia recorriendo mi cerebro por ver a tan divino ser aproximándose a mí. Esta parte no la recuerdo muy bien, pero creo que fue algo así:

cuybaba

Así tenía la cara, pero con un 850% más de babas

Doc: Señor Cuy Mc.Rubikson?

Cuy: Adugaadgagdaaagdagauuuuuadfda

Doc: Está bien señor?? Es usted Cuy Mc.Rubikson?

Cuy: AgugugugudadadaDADADA

Doc: Asumo que eso es un sí… Pase al consultorio por favor!

Cuy: AhshsshaccsahyyyaashsosisoosOSPsS?

Doc: No le entiendo nada, puede dejar de morderse el dorso de la mano mientras habla?

Cuy: (dejando de morderse la mano) Ahhh, perdón perdón, jojo. Le preguntaba si es que usted es la doctora o la enfermera?

Doc: La doctora

Cuy: (Mordiéndose la mano de nuevo) AGGGIIDSAfsafkpafskpafsdkpafspakpfsdaskpaf

Doc: … yaaaaaa… Bueno bueno, pase señor!

Es así que me dispuse a entrar al consultorio… Qué encontraría ahí dentro? Qué tesoros escondidos? Qué me ofrecería aquella doctora? Se concretarían los planes del Cuy de secuestrar a la doctorita?… Pues me van a odiar, pero les cuento en el capítulo siguiente, jojojo! (ya ni modo, vuelvan mañana o el viernes). El Cuy ha hablado! Cambio y fuera!


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  2. Aventuras electorales del cuy
  3. Lavado Dental 101

Son 2 los que han divagado

  1. LOL… cuy baboso!

    Lo dijo |_Bonny_|
    05/02/2010 a las 8:51 am
  2. JAJAAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA……yo ya te lo dije ese mismo día.
    Ba boso! ajajajajajajajajaja….. ya no necesitaba anesteciarte la doctorita. jajajaja

    Lo dijo lucyastv
    18/02/2010 a las 5:03 pm

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